Archive for the ‘Especiales’ Category

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LOS ENGANCHES NO DESAPARECERÁN

febrero 11, 2010

SECCIÓN ESPECIALES DE PAPELES

A pesar de que se hable de “puesto en extinción”, ellos siguen apareciendo. Bertoglio y Formica son las nuevas caras, demostrando que no es que dejarán de existir, sino que son pocos. En este informe especial de Papeles Amarillentos, los sobrevivientes de un puesto que, calificado como fuera de moda, garantiza juego ordenado y buenos resultados.

 Por DENIS ROSALES (denisr82@hotmail.com)

 

Con una gran actuación colectiva, fútbol de fantasía y un Damián Díaz imparable en cualquier sector de la cancha, Colón no pudo parar a la Universidad Católica de Chile. Gracias a la habilidad y el desequilibrio de Mauro Formica- foto-, Newell´s le metió tres goles a Boca en 18 minutos. Los dos punteros que tiene el Clausura (Godoy Cruz y Vélez) basan su juego en el buen trato de pelota, basado en un esquema táctico: el 4-3-1-2. Todos los ejemplos mencionados utilizan al polémico, varias veces muerto y otras tantas enterrado enganche, uno de los puestos que escasea en el fútbol mundial y en los últimos años también está desapareciendo en la Argentina.

Las afirmaciones de que los enlaces “no existen más” como dice el entrenador Ricardo La Volpe y que están “en vías de extinción” como sostienen casi todos son exageradas. El punto justo sería decir que son pocos, naturalmente porque no nacen 500 jugadores distintos y habilidosos por día, con la capacidad necesaria para echarse el equipo al hombro y entender el juego tanto técnica, física y mentalmente. Pero no van a desaparecer, porque a pesar de que en las inferiores se les tenga poca paciencia, los talentos siguen apareciendo. Esta vez, las nuevas figuritas son Facundo Bertoglio, estrella de Colón de Santa Fe; y Mauro Formica, que además de la lectura del partido suma velocidad, sacrificio y facilidad para superar rivales en el mano a mano.

De los equipos de primera división, varios son los que cambiaron el rendimiento con la incorporación de enganches. Godoy Cruz contrató a David Ramírez para organizar el juego y, a pesar de que su nivel todavía no colmó las expectativas, el equipo de Asad mejoró notoriamente con el nuevo esquema, lejos del frío y perdido 4-4-2 que proponía Enzo Trossero. En tanto, Vélez mantuvo a Maxi Moralez en su posición original y sigue por la senda del triunfo. Ambos son punteros e invictos del campeonato. Chacarita (usa a Diego Morales), Independiente (trajo a Leandro Gracián) y Colón (el mencionado Bertoglio) son los que le siguen: casualidad para algunos, causalidad para otros, los que juegan con un organizador clásico están en la cima.

En los primeros puestos también está Estudiantes, lejos el mejor equipo de la Argentina en la actualidad. En el Pincha no hay un volante enclavado en la posición de enlace, pero con el simple plus de tener a Juan Sebastián Verón y al rodearlo de jugadores de buen pie como Leandro Benítez, José Sosa y Enzo Pérez el volumen de juego es amplio. Aquí es donde aparece la excepción del conjunto que no usa enganche. Pero tampoco pone dos volantes de contención y carrileros por afuera, que como bien afirma Ricardo Bochini, corren 80 metros y no terminan de defender ni atacar.

Banfield, último campeón, utilizó a un conocedor del puesto como Walter Erviti en otra posición, pero lo aprovechó al máximo cada vez que le dio libertad para soltarse. La contra cara parecen ser Boca y River, que con el máximo modelo de enganche (Riquelme) y con otros dotados como Marcelo Gallardo y Ariel Ortega no encuentran su rumbo. El caso es que los problemas de los dos más grandes del fútbol argentino pasan por otros sectores de la cancha, fundamentalmente la defensa. En el caso xeneize, tiene además a un Federico Insúa que no tiene lugar en el once inicial pero fue convocado siempre por Maradona a la Selección Nacional, Nicolás Gaitán es clave (es un enganche corrido a delantero) y Pochi Chávez empieza a recuperar su nivel tras la última lesión. En los Millonarios, se espera con ansias la recuperación de Diego Buonanotte, la otra gran esperanza argentina en el puesto.

En definitiva, queda demostrado que no siempre el sinónimo de buen resultado es colgarse del travesaño con 8 atrás. “La mejor manera de defenderse es con la pelota” dice otra frase tan hecha como “el enganche está en extinción”. Para tenerla, es fundamental el enganche.

SOBREVIVIENTES DE PRIMERA DIVISIÓN

Nombre Club Edad
Gallardo, Marcelo River 34
Ibagaza, Ariel Villarreal (España) 33
Gaitán, Walter Veracruz (México) 32
Riquelme, Juan Román Boca 31
Montenegro, Daniel América (México) 30
Arce, Matías Coronel Bolognesi (Perú) 30
Aimar, Pablo Benfica (Portugal) 30
Morales, Javier Real Salt Lake (EEUU) 30
Manso, Damián Pachuca (México) 30
Insúa, Federico Boca 29
González, Ezequiel Fluminense (Brasil) 29
Erviti, Walter Banfield 29
Morel, Martín Tigre 29
Ramírez, David Godoy Cruz 28
Romagnoli, Leandro San Lorenzo 28
Pérez, Omar Independiente Sta Fe (Colombia) 28
D’alessandro, Andrés Inter (Brasil) 28
Gracián, Leandro Independiente 27
Conca, Darío Fluminense (Brasil) 26
Figueroa, Víctor Al- Nasr Riyadh (Arabia) 26
Batalla, Pablo Bursaspor (Turquía) 26
Montillo, Walter U de Chile (Chile) 25
Díaz, Damián Universidad Católica (Chile) 23
Morales, Diego Chacarita 23
Chávez, Cristian Boca 23
Moralez, Maximiliano Vélez 22
Gaitán. Nicolás Boca 21
Formica, Mauro Newell´s 21
Buonanotte, Diego River 21
Pastore, Javier Palermo (Italia) 20
Bertoglio, Facundo Colón 19

 

Rodrigo Díaz, César La Paglia, Lucas Nannía, Luciano De Bruno, Damián Lizio, Elvio Martínez y Patricio Pérez (entre otros) juegan en divisiones de ascenso.

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LA TV Y LOS COMERCIALES

febrero 5, 2010

SECCIÓN ESPECIALES DE PAPELES

En el primer informe del 28 de enero, Papeles Amarillentos comentó la historia de la primera publicidad en indumentaria deportiva (gaseosas Crush en Boca). En esta segunda parte, el primer contrato televisivo y las apariciones de jugadores xeneizes en publicidades, otros brotes que ayudaron a formar el fútbol negocio.

 Por DENIS ROSALES (denisr82@hotmail,com)

Al mismo tiempo que Boca estrenaba buzo y publicidad, la Asociación del Fútbol Argentino firmaba el primer contrato para televisar partidos del torneo local. La televisión comenzaba a transmitir un partido por semana y a alejar a los hinchas de las canchas.

Uno de los casos más destacados fue el del encuentro entre River y Unión de Santa Fe, el 5 de marzo de 1967. En el campo de juego la temperatura no superaba los tres grados (según los diarios de la época) y sólo asistieron un total de 391 hinchas, a pesar de que los Millonarios contaban con figuras como Amadeo Carrizo y Daniel Onega, entre otros,

El matutino La Prensa se refirió a este hecho en la edición del 6 de marzo, con el título “Unión de Santa Fe derrotó a River Plate, en Núñez, por 1 a 0”. En el artículo se destacó lo siguiente: “Muy escasa concurrencia presenció el encuentro, quizá debido al intenso frío reinante en la noche de ayer y a que fue televisado”.

Este primer contrato no se compara con el que rige en la actualidad, en el cual se transmiten los 10 partidos de la Primera División y no afecta de ninguna manera la asistencia del público a los estadios. Pero, nuevamente, aquellos comienzos no tuvieron el esplendor esperado pero fueron el primer brote del mega negocio que significa el fútbol.

 Premios eran los de antes

Los clubes no eran los únicos que se beneficiaban con publicidades, ya que algunos jugadores filmaban comerciales o recibían premios de empresas por destacarse en determinados partidos.

En el mismo plantel que usó los buzos de Crush en Boca, estaban los casos de Silvio Marzolini y Antonio Rattín. El primero se prestó para destacar “la peinada impecable” de un gel o promocionar el servicio de una sastrería. Por su parte, Rattín recomendaba un te para combatir los malestares de hígado.

Si bien ahora es muy común ver los premios auspiciados por Garbarino o las pinturerías Venier (por citar algún ejemplo), en ese entonces no era para nada frecuente. Incluso, el arquero Antonio Roma admitió haber recibido uno: “Me dieron el elefante blanco, el premio que daba una empresa al jugador más destacado del partido”.

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CRUSH, EL ORGULLO DE LA PRIMERA VEZ

enero 28, 2010

SECCIÓN ESPECIALES DE PAPELES

 La empresa de gaseosas se dio el lujo de ser pionera en aparecer en indumentaria de futbolistas. Y Boca, con Alberto J.  Armando, el primer club en acercar publicidad a las canchas. En dos entregas, Papeles Amarillentos muestra cómo se iniciaron las que hoy son las principales fuentes de ingreso de dinero del fútbol, empezando por las inscripciones de conocidas marcas y continuando por la televisión y los comerciales de los jugadores. Aquí, la primera parte del informe.

 Por DENIS ROSALES (denisr82@hotmail.com)

 

La temporada de 1967 se inició en un mes de marzo casi sin sorpresas para los hinchas, aunque para afirmarlo tuvieron que esperar hasta el partido de Boca, ya que salió a la cancha con unos llamativos buzos que marcaron un antes y un después en el marketing nacional a nivel deportivo. El puntapié inicial de la llegada de las publicidades a la indumentaria de los jugadores lo dio la empresa de gaseosas Crush, que promocionó su producto en una prenda que los protagonistas se quitaban antes de comenzar los encuentros.

La historia comenzó en el empate frente a Quilmes 0 a 0. “Parecíamos hipopótamos, muñecos gigantes, yo era un tipo gigante y Anega me decía con ese buzo parecía una vestia”, recordó el arquero titular de Boca, Antonio Roma. Además, “Tarzán” (así lo apodaban sus compañeros) remarcó que la ropa “era de una tela muy gruesa, nos lo poníamos en el vestuario pero no lo usábamos para jugar”.

Por aquel entonces, el presidente de Boca Alberto Jacinto Armando había arreglado con Crush para tener exclusividad en la Ciudad Deportiva en la Costanera Sur y recibir 60 millones de pesos. De esa plata, los jugadores no recibían ningún porcentaje. “No cobrábamos ni un peso, era un arreglo entre el club y la empresa. Nosotros mirábamos desde afuera”, afirmó Roma.

En tanto, los diarios de la época no se percataron que la nueva indumentaria boquense traía consigo una publicidad inusual. Los matutinos La Razón y Crónica no mencionaron nada sobre esta curiosa circunstancia, sólo se dedicaron a la cobertura del cotejo. De este mismo modo, El Gráfico tampoco publicó ningún indicio de lo sucedido.

Posteriormente, los medios de comunicación no se hicieron eco de este acontecimiento. La única revista que publicó un pequeño artículo fue Un Caño en el año 2005, donde se destacó el dato de la gira que Boca hizo por México, Estados Unidos, España, Italia y Francia. “Cuando participamos del desfile de equipos, salimos con los buzos. Tosa la gente nos miraba raro, porque no sabían a qué club pertenecíamos”, narró el ex Boca Rubén Suñé  a Un Caño. “Estábamos en Milan y los tanos se mataban de risa”, aportó Roma.

Uno de los periodistas testigo del hecho fue Carlos Rodríguez Duval, que actualmente se desempeña en el diario deportivo Olé. En ese año, se encontraba trabajando en el periódico La Prensa. “Lo de Crush fue una larva, una semilla de lo que hoy es el fútbol negocio. No prendió porque la sociedad en ese entonces no era tan comercial como en este momento”, señaló Rodríguez Duval. Por otro lado, apuntó que “las camisetas tenían que estar siempre iguales antes, porque la publicidad la ensuciaba, la estropeaba, era una herejía”.

Según el enviado especial al Mundial de Inglaterra 1966, ese buzo desencadenó lo que hoy se ve en todas las camisetas argentinas. “Se ha convertido en una dictadura de comercialización textil en convivencia con el fútbol. Esta tendencia es una basura” sentenció el periodista gráfico a modo de opinión.

Los testimonios de aquellos que trabajaban en los medios de comunicación son muchos. “Yo trabajaba en el diario La Opinión y, en eso tiempos, la noticia de un buzo con propagandas llamaba la atención. Más aun sabiendo que era Boca, aunque siendo realista, la verdadera publicidad apareció con la llegada de Vinos Maravilla en la década del ‘80” comentó José Sacofi, actual redactor de El Sol de Quilmes, al tiempo que remarcó Alberto Armando fue pionero en unir al comercio con el fútbol.

Habría que introducirse en el túnel del tiempo para observar las caras  de los simpatizantes xeneizes luego de que el conjunto de La Ribera saliera al campo de juego. Aquel viejo devoto del tablón, el que vio jugar a Eliseo Mouriño y Natalio Pescia (entre otros) habrá esbozado por lo bajo un “Habrase visto, esto no pasaba en mis épocas”. Si bien la publicidad tardó 15 años más en insertarse definitivamente, aquella temporada de 1967 fue el antecedente perfecto y el modelo para los que luego descubirrían que el fútbol, más allá de la pasión y le guste a quien le guste, es un negocio.

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ESPECIALES DE PAPELES: EL PRIMER GRANDE DEL INTERIOR

enero 10, 2010

En esta sección, Papeles Amarillentos recuerda con todos los detalles hechos particulares y representativos. En este caso, se evoca a Central Córdoba de Santiago del Estero, que fue el primer equipo del interior del país en vencer a uno de los grandes.

Por DENIS ROSALES (denisr82@hotmail.com)

Como si se tratara del barrio o el potrero, un grupo de empleados administrativos, policías, estudiantes, funcionarios, militares, maestros y taxistas integraron hace más de 40 años en la provincia de Santiago del Estero un equipo de fútbol para competir en el Torneo Nacional de 1967 bajo el nombre de Central Córdoba, club fundado el 3 de junio de 1919. Habiendo empatado un partido y perdido cuatro, venció en la sexta fecha a Boca Juniors en la mítica Bombonera por 2-1, en lo que fue la primera victoria de un equipo del interior sobre uno de los cinco “grandes” en Buenos Aires.

Ricos contra pobres, clase alta ante la baja o profesionales frente a entusiastas… De muchas formas se podría nombrar al duelo que se llevó a cabo el 15 de octubre de 1967. El club santiagueño, que actualmente milita con suerte diversa en el Torneo Argentino A, abrió el marcador a los 20 minutos del primer tiempo a través de Marcelo Aranda, un modesto taxista disfrazado de centrodelantero. La rústica defensa conformada por los empleados administrativos René Ruiz, Juan Carlos Rossi y Alberto Chazarreta fue fundamental para que el arco defendido por el profesor Antonio Carott se mantuviera en cero al cabo del período.
Claro que el mediocampo integrado por el funcionario Alfredo Mackeprang y los policías José Ayunta y Héctor Saganías tuvo el mérito de tener la pelota y jugar corto cuando Boca buscaba desesperadamente el empate. “No teníamos ningún pálpito antes del partido, solamente ir y jugarlo”, rememora el comisario Saganías, una de las figuras del encuentro.
Aquel equipo Xeneixe, que contaba con estrellas como Antonio Roma, Silvio Marzolini y Antonio Rattín (entre otros), tuvo que salir a jugar la segunda etapa con diez hombres por la lesión de Norberto Madurga (todavía no se usaban los cambios). El panorama pintó más difícil para Boca cuando el militar Manuel Rojas convirtió un gol de antología a los 29 minutos, picando la pelota por encima del cuerpo de Roma. La jugada fue un contaataque llevado a cabo por los estudiantes René Taboada y Víctor Pereyra. Superados por los nervios, fueron expulsados un minuto más tarde Ruiz (Central Córdoba) y Oscar “Pocho” Pianetti (Boca).

Ni la expulsión de Chazarreta a los 36 minutos, ni el descuento anotado por Rattín a los 42 ayudaron al equipo de la Ribera para tratar de revertir la humillación. Los diarios de la época no pasaron por alto el inesperado acontecimiento. El matutino La Prensa calificó de “decepcionante” la actuación de Boca, mientras que Crónica halagó a los santiagueños, al remarcar que “sin sutilezas, con la complicidad de un juego práctico y acorde con las circunstancias” se llevaron el triunfo, que fue caratulado como “El Boom de los Changos”.
Con el espíritu y la realidad de jugadores amateur, los futbolistas de Central Córdoba festejaron el batacazo. “Fue una satisfacción enorme, un sueño, una cosa increíble. Jamás pensamos en ganar. Santiago se paralizó y el vestuario fue una fiesta”, recuerda el volante Saganías. Para dejar en claro que el fútbol era sólo un hobbie para ellos, el policía afirma que “el premio por haberle ganado a Boca fue el reconocimiento de la gente. No hubo nada económico”.
La distinción más significativa para los héroes santiagueños llegó 39 años más tarde, cuando los dirigentes del club hicieron socios vitalicios a los miembros de aquel plantel. Del lado de los derrotados, el arquero Roma señala que lo de Central Córdoba “fue una hazaña grandísima”, ya que “tenían poco renombre y jugadores sin rodaje en primera”. Además, justifica la derrota afirmando que “el equipo estaba un poco desarmado” y peleaban “la mitad de la tabla”.
Si se toman en cuenta las diferencias existentes entre los clubes, la victoria de los Ferroviarios toma más importancia. Mientras Boca entrenaba todos los días, hacía viajes al interior para jugar amistosos y sus futbolistas eran bien pagos, los provincianos tenían dos prácticas semanales y todos los jugadores priorizaban su trabajo extra deportivo para poder subsistir.
A pesar de la legendaria epopeya, Central Córdoba terminó decimocuarto en la competencia de 1967, sólo por encima de San Lorenzo de Mar del Plata y Chaco For Ever; mientras que Independiente fue campeón del Nacional. Además, los dirigidos por Antonio Collado tuvieron apenas una incursión más en primera, en 1971. Mas allá del presente, nadie le quita lo bailado al club santiagueño después de tamaña proeza.

Síntesis

Boca 1: Roma; Magdalena y Marzolini; Simeone, Rattín y Silveira; Pianetti, Madurga, Novello, Zarich y González

Central Córdoba (SE) 2: Carott; Ruiz, Rossi y Chazarreta; Mackeprang, Saganías y Ayunta; Aranda, Taboada, Rojas y Pereyra

Goles: PT 20’ Aranda (CC). ST 29’ Rojas (CC) y 42’ Rattín (B)
Expulsados: ST 30’ Ruiz (CC) y Pianetti (B), 36’ Chazarreta (B)
Árbitro: Roberto Goicoechea